2 Cor. 13:11c, “…sed de un mismo sentir~~.”

Pablo, en sus escritos llama frecuentemente a la unidad, especialmente en tan diversas congregaciones como la de esclavos y pobres, gentiles y judíos: “Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.” (Ro 12:16). 

El verbo significa “pensar en esto,  desarrollar esta actitud en la mente o tener gran estima por”.

Este no es un acuerdo superficial o legalista sino una actitud interna hacia cómo pensamos de los demás y cómo nos tratamos mutuamente.

La oración de Pablo para que exista esa armonía es evidente en Romanos 15:5, “Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús”.  

En Filipenses 2:2, Pablo explicó lo que es esta unidad de mente: “…completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa”. Luego describe esta unidad: “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros” (2:3-4).

Quienquiera que vive estas actitudes puede llevarse bien con los creyentes que tienen diferentes opiniones, y puede tener la misma actitud de cuidado y respeto hacia los demás.

Juan 17:21 no es solo una insinuación sino una meta genuina para las iglesias: “[Yo oro] para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.” Pablo explica cómo poner esto en práctica, “Os ruego, … que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer” (1 Co 1:10). Este testimonio corporal de unidad es un poderoso testimonio evangelístico.

Unámonos sobre la práctica principal de los mandamientos y pongámonos de acuerdo en alentarnos y ayudarnos mutuamente para obedecerlos, para Su honra.

Perdóname, Señor, por querer evitar a aquellos que no están de acuerdo conmigo y especialmente por no querer ayudarles o cuidarles.  Tengo tanto que aprender de Ti.”